Ser entrenador de balonmano es mucho más que enseñar a defender o a lanzar. Es, sobre todo, acompañar, unir y transmitir.
Tanto si eres voluntario en un club pequeño como si estás cursando una titulación, tu papel es, por tanto, crear una dinámica de grupo en la que cada jugador encuentre su sitio.

1. Las titulaciones para ser entrenador de balonmano
En concreto, hay varios caminos según tu grado de implicación y tu objetivo profesional:
- Técnico Deportivo en Balonmano (ciclo inicial): es decir, el primer nivel de las enseñanzas deportivas oficiales, centrado en la iniciación. Además, se accede desde los 16 años con el título de ESO (o a partir de los 17 con una prueba de madurez).
- Técnico Deportivo en Balonmano (ciclo final): después, completa el grado medio y permite trabajar en escuelas deportivas, clubes y federaciones territoriales.
- Técnico Deportivo Superior en Balonmano: por último, para el alto rendimiento, la dirección técnica y la coordinación.
- Títulos federativos: la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM) y las federaciones autonómicas convocan también cursos de Monitor, Entrenador Territorial y Entrenador Superior.
Además, estas formaciones incluyen un periodo de prácticas en un club o entidad deportiva, el lugar ideal para llevar a cabo un proyecto personal o colectivo.
2. El proyecto de cohesión: un pilar de la formación
El balonmano es un deporte de cooperación porque el éxito depende del grupo.
Por eso un buen entrenador trabaja para crear lazos entre los federados, fomentar la participación y dar vida al club.
Por ejemplo, estos proyectos son posibles:
- Organizar una jornada intergeneracional en torno al balonmano
- Crear una serie de retratos de voluntarios y jugadores
- Poner en marcha un proyecto que una a todos, como un álbum de cromos para clubes que ponga en valor a cada miembro con un recuerdo único
3. El álbum del club, un proyecto ejemplar para el entrenador de balonmano
Durante tus prácticas o en tu primera temporada, un álbum de cromos personalizado cumple todos los requisitos de un buen proyecto colectivo:
- implica a todos los federados, de los benjamines a los sénior;
- pone en valor a los voluntarios y al cuerpo técnico;
- refuerza el orgullo y el sentimiento de pertenencia;
- deja una huella concreta y duradera del proyecto realizado.
Así, sin anticipo, con las fotos hechas desde la aplicación y con ingresos extra gracias a los patrocinadores y la venta de sobres, es un proyecto con un gran valor educativo y social que refleja plenamente la misión de un entrenador actual.
4. En resumen
En definitiva, ser entrenador de balonmano es comprometerse con el deporte y con los demás.
La formación es exigente; sin embargo, te permitirá convertirte en el motor del grupo, dentro y fuera de la pista.


